
Tengo una familia linda, numerosa, algo complicada y ahora que no los tengo a mi lado, extraño cada gota de sangre que compartimos.
Tengo unos amigos increíbles desde hace muchos años, de esos que son incondicionales, pero en este momento no tengo su abrazo o apoyo si llegara a necesitarlos.
Tengo un perro Beagle llamado Cosmos, que en realidad no sabe que lo tengo...pues ya casi no jugamos en el patio de mi casa.
Tengo una pluma y un trozo de papel, que abandoné hace mucho tiempo y la cual sabe que ya no tengo la inspiración para poder usarla, pues la he cambiado temporalmente por las preocupaciones o asuntos de un trabajo.
Tengo un abrazo enorme que me llena de energía, uno que se cansa de esperar y que no tengo ahora en el gran espacio de mi habitación.
Tengo la posibilidad de conseguir cosas materiales - algo ya de por sí estúpido-, pero no tengo la compañía para disfrutarlas.
Tengo una casa en la cual paso muchas horas, pero no tengo el bello sonido de una persona para llenarla de sentimiento.
Tengo mucho amor en mi interior, pero no tengo a quién demostrarlo en esta oscura tarde de domingo...
















