Monday, October 02, 2006

La Edad de Cristo + UNO…

Adicionar un año mas, es como pintar una hoja más en ese mural de mi vida, es darle una vuelta más en este planeta que nos causa mareos cada día debido a la violencia y egoísmo con que vive el ser humano.
Pero, antes de poner una queja al Señor que vive en las alturas, mejor hablamos de aquello que nunca olvidaré en este 2006 y que sería seguramente lo que hubiera escrito en aquel texto que el año anterior se formó. Aquel que contenía algo de lo mucho que tengo por agradecer en mi vida…y este año, lo más bello que me ha pasado en la vida, aparte de compartir momentos inolvidables con tanta gente especial y a quien quiero, ha sido el encontrar lo que realmente quiero hacer con mi vida.
Es ubicar que la vida de cada uno tiene un fin, uno que creo fue esculpido hace mucho tiempo, pero que debes quitar las hojas que lo cubren, esas que crea la sociedad con su sueño de éxito y la nube que nos tratan de ubicar desde niños…esas hojas, telarañas y temores de encontrar algo diferente, algo a lo cual no nos hemos acostumbrado.
Quién iba a pensar que en algún momento de tu vida tienes la lucidez para describir que realmente las cosas más simples, las que parecían tan lejos…son las que ahora quiero buscar.
Yo mismo no podría haberlo imaginado tan sólo hace algunos años, donde mi meta y mis sueños pasaron a un lado, por mi ceguera de perseguir un buen puesto y tener éxito en este lugar donde he crecido, madurado y aprendido tanto.
La edad es aquella que te permitas tener, es un medidor de sueños si lo quieres o bien, un catalizador de la presión que pone Dios para darnos mayor pasión por lo que hacemos. Imagina si nadie falleciera, si fuéramos como esos vampiros famosos que vemos en las películas? No sería acaso demasiado aburrido, creo que no llegaríamos a producir ni adrenalina, seguramente la gente no pensaría en procrear ni mucho menos, pues qué prisa hay en tener hijos, si aún a los 200 años puedes hacerlo. Qué prisa habría por demostrar alguna habilidad o por hacer lo que realmente te llena, si al final de cuentas, nada va a cambiar y tienes el infinito para lograrlo.
Pero, como la naturaleza es muy sabia y precisamente lo bello de tener que dejar un día este lugar es que nos lleva a tomar más decisiones, nos lleva a cuestionarnos un poco de eso que nos mueve por dentro…eso que creemos poder plasmar y que anteriormente fue un sueño, uno casi imposible que no permitíamos que fuera realidad.
Hoy te pido que sueñes con lo que te mueve por dentro, hoy te pido que luego de soñar lo anotes en tu diario, en un cuaderno, en una servilleta, en donde sea…para que no lo olvides. Pero, sobre todo que lo apuntes para que sepas cuánto tiempo te tomó hacerlo realidad, pues no hay nada que no puedas hacer.
Te diría que es un simple conteo para que cada vez los puedas cumplir con mayor velocidad y reduzcas ese miedo propio, que es usualmente la única limitante entre tu cuarto y quinto sueño – que son los que más recuerdas – y esa sonrisa que puedes mostrar cuando ves que la pintura ha sido concluida, cuando ves que la tarea ha sido terminada y estás por empezar el de la noche anterior.
Este gran detalle, es el que a mis 34 años he podido ver…creo que no tan pronto como hubiera querido pero sí lo suficiente como para hoy alegrarme…por este año más que me regalaste, por esa vuelta que me trajo un poquito de lucidez en este mar de locura…que hoy está en calma y me trae mucha paz.

2 comments:

Luz Estela Lopera said...

Festejo contigo en la distancia esta edad de cristo + uno, en la que voy a tener la oportunidad de conocer más de esa luciérnaga que poco a poco ha venido iluminando mis noches con su amistad... y que algún día volverá a regalarme una de esas miradas transparentes, acompañada con su sonrisa encantadora, que sólo son reflejo de su bella alma.
...Ya mi cuaderno de los sueños tiene su primera hoja escrita.
¡Bendiciones en tu cumpleaños!

Lorena Alvarez said...

Qué maravilla que te haya pasado eso! Te entiendo plenamente pues a mí me pasó, tal vez en mi caso fue una experiencia más dolorosa, como de parto, pero al igual que con un nacimiento, valió la pena luego del dolor el recibir tanta compensación. Somos afortunados en haber logrado tanto en tan corta vida! Te mando hoy un gran abrazo y un empujón cariñoso para que sigas construyendo esta tu vida maravillosa.